Síndrome de Dilatación-Torsión Gástrica

21 Ene 2025

El síndrome de dilatación-torsión gástrica es una patología en la que el estómago se distiende, acumulando gas, líquido y/o alimento, y puede formar un vólvulo gástrico (o giro) su rotación sobre su eje longitudinal. No se sabe con seguridad cuál de estos fenómenos ocurre primero.

Se trata de una urgencia vital para nuestros animales, que suele requerir hospitalización y un tratamiento quirúrgico.

La dilatación del estómago comprime pulmones, dificultando respiración, e impide el retorno venoso abdominal, produciendo un cuadro de hipoxia e hipovolemia. La torsión puede producir necrosis de la pared del estómago por falta de riego, y desplazar el bazo. Podemos tener complicaciones como coagulación intravascular diseminada, arritmias, fallo renal agudo… Síntomas a tener en cuenta:

  • Distensión y dolor abdominal
  • Vómitos improductivos, salivación
  • Dificultad respiratoria
  • Incapacidad para moverse.

En caso de que nuestro peludo presente estos síntomas, es vital reaccionar con rapidez y acudir a un centro veterinario para realizar radiografías y empezar el tratamiento.

Primero se iniciará terapia de soporte (analgesia, fluidoterapia, monitorización de signos vitales), y se realizarán análisis para evaluar el estado del paciente (hemograma, bioquímica completa, tiempos de coagulación, lactatos).

Posteriormente se intentará descomprimir y el estómago mediante sondaje orogástrico bajo sedación. Si esto no fuera posible, se trocardiza estómago para descomprimir lo posible estómago y poder introducir la sonda.

En función del estado del paciente, si el estómago mantiene torsión en la radiografía de control y si es posible o no descomprimir estómago, se colocará una sonda nasogástrica para prevenir nuevas dilataciones durante la hospitalización previa a la cirugía, o se procederá directament a quirófano.

La cirugía va dirigida a recolocar el estómago en su lugar, descomprimirlo manualmente (si fuera necesario), evaluar el daño/necrosis presente en la pared gástrica y fijar el estómago a la pared abdominal derecha (gastropexia) para evitar recidivas.

También puede ser necesario retirar el bazo.
Hay que tener en cuenta que esta patología tiene un pronóstico reservado, y es frecuente que el paciente pase varios días  hospitalizado, por lo que se recomienda tomar medidas preventivas en animales predispuestos, como perros de razas grandes/gigantes, o perros con el tórax profundo y ancho.
Si bien no se sabe al 100% qué desencadena este cuadro, otros factores de riesgo son perros que comen con mucha ansia, dar una sola toma de comida al día, hacer ejercicio intenso antes o después de comer, o que las bolitas de pienso sean demasiado pequeñas, por lo que conviene evitarlos.

La gastropexia puede hacerse de manera preventiva, por ejemplo, durante la esterilización/castración de nuestras mascotas.