Cepillado:
Antes del baño es aconsejable cometer un buen cepillado que elimine el pelo suelto o retenido, esto facilitara la acción del producto seleccionado durante el proceso, este cepillado debe realizarse con suavidad, ya que la piel del paciente no estará en las mejores condiciones y no debería durar menos de 5 minutos. Es fundamental cada vez que se utilice un cepillo, desinfectarlo después, por ejemplo con una dilución de lejía 1/30, dejándolo actuar unos minutos y aclarándolo, de lo contrario el propio instrumento podría actuar como reservorio de agentes patógenos y producir reinfecciones.
Aplicación:
Tras esto con el fin de aprovechar el producto y evitar reacciones irritativas en la piel por concentraciones elevadas y facilitar el aclarado posterior, se preparará una dilución del champú 1/10 (una parte de champú y 9 partes de agua) en un recipiente que permita una facial aplicación (bote de pastelería). A continuación humedeceremos al paciente con agua templada y en un ambiente lo más tranquilo posible, para después comenzar a aplicar la dilución preparada, deberemos empezar por las zonas glabras (Axilas, abdomen, ingles y extremidades) seguidas de la cara (cerrar parpados con un dedo o utilizar trapos para evitar en contacto directo de la espuma con los ojos, en caso de contacto aclarad con agua abundante) y finalmente el tronco consiguiendo así un mayor tiempo de acción del producto en las zonas de mayor interés por orden de aplicación.
Lavado:
Dejar actuar el producto entre 5-10 minutos mientras lo extendemos o frotamos con suavidad con especial atención a las zonas de mayor producción glandular que estarán más afectadas por las infecciones secundarias, a saber, mentón, uniones mucocutáneas, entre los dedos y almohadillas, axilas, ingles, zona perianal/genital. El frotado debe ser suave, en perros de pelo corto se realizará con las manos y nunca con cepillos de goma que pueden producir rotura de folículos pilosos, mientras que en perros de pelo largo si serán útiles dichos cepillos y preferibles a la manipulación manual que puede enredar el pelo.
Aclarado:
El aclarado puede ser aún más importante que el propio lavado, es fundamental asegurarnos de la total eliminación del producto, repasando todas las regiones corporales, es muy recomendable disponer además del champú tratante, de otro champú o acondicionador que aporte propiedades hidratantes, emoliente y humectantes que utilizaremos en este proceso de aclarado. De esta manera maximizaremos los beneficios de la champú terapia y reduciremos la probabilidad de irritación postratamiento.
Suplementos post baño:
Durante el baño removemos parte de los lípidos de superficie por lo que su reposición una vez secos es muy aconsejable, pues estos participan de múltiples funciones en la piel, desde reguladores del microbioma, aislante térmico, cierta acción hidrofóbica, mantenimiento de la hidratación reduciendo la perdida de agua trans epidérmica… Se pueden aplicar mediante aerosoles o en forma de spot (pipetas) recomendando en mi experiencia esta última.
Jose Maria cúetara Navarro ESVPS dermatology
