Medicina preventiva como seguro de salud

4 Dic 2024

La medicina preventiva se enfoca en prevenir enfermedades, encontrar enfermedades en las primeras etapas y controlar las enfermedades crónicas antes de que afecten su calidad de vida.

¿A quién no le gustaría que su peludo viviese muchos años y con buena calidad de vida?

Para ello es necesario tener en cuenta varios factores y una serie de controles a lo largo de su vida para mantener las enfermedades a raya.

Lo primero y muy importante es la nutrición. Una dieta equilibrada, balanceada de forma individual y adecuada a cada etapa de su vida es fundamental. Un organismo con déficits o excesos no puede funcionar correctamente y esto desencadena problemas de salud que pueden ser irreversibles. Actualmente es más frecuente encontrarnos problemas de sobrepeso por exceso de alimentación, pero lo que más nos preocupa es que los tutores no le dan importancia o no son capaces de reconocerlo. Nos estamos acostumbrando a ver animales por encima de una condición corporal óptima y normalizándolo, siendo incompatible con una vida larga y libre de enfermedades. Sabemos que les encanta comer y les hace muy felices, pero ¿será igual de feliz cuando ya no pueda correr tras la pelota por un problema cardiaco, endocrino o articular?¿Cuando no pueda disfrutar de esos paseos que le encantan?¿Cuando no pueda saltar para acurrucarse a tu lado en el sofá?

Los tratamientos preventivos como las vacunas y las desparasitaciones también son de gran relevancia. Gracias a ellos tenemos controladas enfermedades que son potencialmente mortales. Lo que sí me gustaría recalcar aquí es que no debemos vacunar ni desparasitar más de lo que realmente es necesario. Hay pautas actualizadas a las que avalan estudios sobre con qué frecuencia hay que vacunar y desparasitar a nuestros peques. Hacer trabajar de más al sistema inmunológico no aporta ningún beneficio, e incluso en animales inmunocomprometidos puede empeorar su estado de salud. Por eso es importante una buena pauta de vacunación desde cachorros para crear una inmunidad adecuada y poder mantenerla cuando son adultos. Si queréis más información sobre este tema y conocer nuestra pauta de vacunación podéis encontrarlo en el siguiente enlace: https://wsava.org/global-guidelines/vaccination-guidelines/

Además prevenir que ellos contraigan enfermedades, ayuda a que nosotros también nos mantengamos sanos, ya que hay enfermedades que pueden ser contagiosas (zoonosis) como la Leptospirosis y la Leishmaniosis. Como dato curioso, hay una publicación en Animal´s Health que expone que el 60% de los turistas europeos que viajan al sur y se contagian de Leishmania, lo hacen en España, siendo Madrid uno de los principales focos.

De igual manera la desparasitación externa es extremadamente importante para evitar enfermedades infecciosas transmitidas por ectoparásitos como son la Leishmaniosis, la Ehrlichia, la Dirofilaria…que están presentes en nuestro país y cada vez son más endémicas. Recomendamos utilizarla durante los 12 meses del año con un repelente, pipetas mensuales o collar. Combinar ambos no ha demostrado un aumento significativo de la eficacia, por ello lo que realizamos de forma habitual es reforzar con vacunas específicas (Leishmania o Filaria) o con antiparasitarios externos en formato comprimido.

Con respecto a la desparasitación interna, aquí me gustaría aclarar que no es un tratamiento preventivo. Sólo es efectiva si realmente nuestro peludo tiene parásitos internos y una única pastilla puede no eliminar todos los parásitos presentes. Por ello recomendamos encarecidamente la realización de coprológicos, mínimo de forma trimestral en perros y bianual en gatos, para comprobar la existencia de parásitos y de cuales se tratan. Así comprobaremos que el tratamiento sea realmente necesario y el más efectivo. No mediquemos por medicar, con las repercusiones que ello puede tener sobre todo a nivel intestinal, pero tampoco lo pasemos por alto ya que son contagiosos para el ser humano.

Los controles anuales, que varían en función de la edad que tenga nuestro pequeño, nos ayudan a diagnosticar enfermedades en fases iniciales pudiendo retrasar su avance de una forma más natural y permitirles tener una mejor calidad de vida. Por supuesto que no es lo mismo un control de un perro joven que el de uno senior, ya que los problemas de salud que pueden presentar son diferentes. Hasta los 7-9 años, en función del tamaño del perro o gato es suficiente con una analítica y una revisión general. Pero a partir de esa edad ya recomendamos, además de la analítica, radiografías de tórax y ecografía abdominal.

Algo que pocas veces se tiene en cuenta es el estado  anímico de nuestros compañeros. Y al igual que a nosotros les puede afectar a nivel de salud. Un estado continuo de ansiedad, miedo, estrés… provoca un aumento crónico de cortisol creando un estado de inflamación crónica en el organismo favoreciendo cualquier enfermedad incluido el cáncer. Necesitan pasear, hacer ejercicio, sociabilizar de forma directa o indirecta (a través de los olores) con otros perros, el contacto con la naturaleza al menos una vez por semana, trabajar traumas y miedos… para mantener un estado anímico saludable.

Por eso no es sólo alimentarlos, no es sólo sacarlos a que hagan sus necesidades, no es sólo vacunarlos o desparasitarlos…Hay que ser consciente de qué necesita realmente de forma individualizada para mantener una salud integral que os proporcione una vida juntos lo más feliz posible.

María Cadenas
Encargada del servicio de nutrición y medicina preventiva.