El síndrome de Cushing o también llamado hiperadrenocorticismo es una enfermedad como su nombre indica que se caracteriza por un aumento (HIPER) por parte de las adrenales (ADRENO) de la producción de cortisol (CORTI), hormona que regula en gran parte el metabolismo en animales.
El hiperadrenocorticismo puede clasificarse en dos tipos ADRENAL (cuando hay una masa adrenal productiva, o cuando hay hiperplasia o aumento de tamaño de una de las adrenales) o HIPOFISIARIO (cuando la hipófisis o pituitaria, glándula localizada a nivel intracraneal, presenta un adenoma o adenocarcinoma, es decir una neoplasia benigna o maligna, que hace que se mande mayor cantidad de “señal” a las adrenales para que produzcan más cortisol, y por tanto ambas aumentan de tamaño).
Los signos clínicos clásicos son beber más y orinar más (polidipsia y poliuria), jadeo y nerviosismo, abdomen en péndulo, alopecia o perdida de pelo simétrica, piel más fina sobre todo en zona de abdomen, y ansiedad por la comida. En ocasiones podemos ver otras alteraciones como son infecciones de orina recurrentes.
En los pacientes en los que encontremos algunos de estos signos clínicos haremos las siguientes pruebas complementarias:
• Analítica sanguínea completa:
o Hemograma: podemos observar un leucograma de estrés
o Bioquímica: elevación de enzimas hepáticas (ALP, GPT, GGT) junto con triglicéridos y colesterol, en ocasiones disminución de creatinina y BUN por aclaramiento renal.
• Urianalisis: densidad urinaria disminuida, presencia de bacterias en ocasiones, cristales de oxalato cálcico, y/o proteinuria
• Ecografía abdominal: aumento de tamaño hepático, presencia de barro biliar, aumento de tamaño de las adrenales o presencia de masa adrenal.
• Pruebas hormonales especificas:Podremos realizar dos tipos de pruebas para poder diagnosticar la enfermedad, una de ellas nos confirmará o descartará:
– Estimulación con ACTH Y otra nos diferenciará si tenemos un síndrome de Cushing de tipo adrenal o hipofisiario.
– Supresión con dexametasona a bajas dosis
Existen también otras pruebas como la supresión con dexametasona a dosis altas, o la medición de Cortisol/Creatinina en orina que pueden usarse en este diagnóstico.
Una vez diagnosticado el síndrome de Cushing, se recomienda la toma de presiones
arteriales puesto que podemos tener hipertensión sistémica, complementar urianalisis con un cultivo y con UPC (valorar perdida proteica por riñones). También se recomienda descartar la presencia de hipotiroidismo (T4T + TSH) como parte del síndrome poliendocrino.
Los controles los haremos a los 10 días, 4 semanas y 3 meses tras inicio de tratamiento oral con trilostano. En ocasiones emplearemos también protectores hepáticos, coleréticos, para deshacer barro biliar, y alimentación específica para mejorar las enzimas hepáticas.
En los casos en los que encontremos masas adrenales, deberemos considerar todos los diagnósticos diferenciales , y si ésta supera los 2 cm, proponer cirugía de adrenalectomía ante sospecha de tumores que pueden invadir la vena cava caudal.
